Washington / San José – 7 de agosto de 2025 – El expresidente y actual presidente en funciones del Partido Republicano, Donald Trump, ha reclamado la renuncia inmediata de Lip‑Bu Tan, actual director ejecutivo de Intel, alegando que está “altamente en conflicto” debido a presuntas conexiones financieras con empresas chinas vinculadas al ejército popular chino.
En que consiste la exigencia
Un reporte de Reuters reveló que Tan, a través de sí mismo y su firma de capital de riesgo Walden International, invirtió al menos 200 millones de dólares entre 2012 y 2024 en empresas tecnológicas chinas, incluidas algunas con presunto apoyo al ejército chino.
Previamente, la empresa Cadence Design Systems, bajo su liderazgo, aceptó un acuerdo de culpabilidad por exportaciones ilegales de tecnología a una universidad militar china, con un pago de más de USD 140 millones.
¿Qué ha dicho Trump?
A través de su plataforma Truth Social, Trump escribió:
“El CEO de Intel está altamente en conflicto y debe renunciar inmediatamente. No hay otra solución.”
Sus comentarios llegaron después de una misiva del senador Tom Cotton a la junta directiva de Intel, advertiendo sobre el riesgo para la seguridad nacional y la integridad de los subsidios federales.
Repercusiones inmediatas
Las acciones de Intel experimentaron una caída de entre 3 % y 4 %, reflejando la preocupación en los mercados ante la escalada política y mediática.
El temor radica en la posible vulnerabilidad del manejo de fondos públicos otorgados bajo la CHIPS Act, que concedió a Intel cerca de USD 8 mil millones destinados a reforzar la manufactura de chips en EE. UU.
¿Un precedente peligroso?
Analistas del mercado coinciden en que la presión política directa sobre la dirección de una empresa privada establece un precedente delicado. Sin embargo, también reconocen que los argumentos de seguridad nacional tienen peso en este contexto.
Intel, que desde marzo de 2025 tenía a Tan al mando, se enfrenta ahora a un momento crítico: ha pausado planes de expansión, ha reducido su fuerza laboral en cerca de un 22 % y ha postergado proyectos clave, como la construcción de nuevas plantas en Ohio.
¿Cómo llegaron hasta aquí?
Tan asumió como CEO en un momento en que Intel enfrentaba pérdidas frente a rivales como TSMC y Nvidia, además de una caída constante en cuota de mercado. Ha impulsado una reestructuración interna para intentar revertir el rumbo.
Su pasado inversor y su antiguo rol en Cadence han sido el centro del escrutinio legal y político actual.















